Reconozco que llegué a Linternas sin demasiadas expectativas. De hecho, he intentado mantenerme bastante alejado de toda la promoción de la nueva serie de HBO Max porque quería enfrentarme a ella sin demasiadas ideas preconcebidas. Algo que, en los últimos días, se ha vuelto bastante complicado. No he parado de encontrarme vídeos y textos que hablaban de Linternas como una mezcla entre DC, Seven y True Detective, una combinación que, evidentemente, resulta bastante atractiva sobre el papel. Después de ver el primer episodio, sin embargo, tengo que decir que no he encontrado ese parecido por ninguna parte. Ni en el tono, ni en la historia ni, especialmente, en lo visual.
Y quizá lo más curioso es que, después de este primer episodio, sigo sin tener demasiado claro qué tipo de serie quiere ser Linternas. No lo digo necesariamente como algo negativo, porque precisamente esa indefinición es una de las cosas que más me han llamado la atención. La serie parece moverse constantemente entre diferentes géneros y tonos, mezclando el thriller con el drama, algunos momentos de comedia, la ciencia ficción y una historia de poder y corrupción que por momentos parece acercarse incluso a una trama de mafias, ahí tenemos a esa familia de Nebraska. Todo esto mientras introduce poco a poco el universo de Green Lantern y a sus dos protagonistas.
El resultado es bastante peculiar, pero también suficientemente interesante como para que quiera seguir viendo la serie.
Lo que más me ha sorprendido de ‘Linternas’ es que no parece una serie de Green Lantern
Puede parecer extraño decir que lo que más me ha gustado de una serie llamada Linternas es que no parece una serie de Green Lantern, pero precisamente ahí creo que está uno de sus mayores aciertos. Al menos en este primer episodio, la serie parece mucho más interesada en construir una historia de personajes y misterio que en enseñarnos todas las posibilidades que ofrece el universo de DC. Y, teniendo en cuenta que no soy precisamente un experto en Green Lantern, lo agradezco.
Mi conocimiento del personaje es bastante limitado y mi acercamiento más serio probablemente siga siendo la película protagonizada por Ryan Reynolds. No tengo el bagaje de alguien que haya leído durante años los cómics del personaje ni conozco en profundidad toda su mitología, así que llegaba a la serie prácticamente como un espectador que sabe quién es Green Lantern, pero poco más.

Por eso me ha gustado que Linternas no parezca tener ninguna prisa por explicarlo todo. En lugar de convertir el primer episodio en una presentación constante del universo, nos introduce en una investigación y en un pequeño pueblo en el que parece que prácticamente todo el mundo tiene algo que esconder. Hal Jordan y John Stewart están ahí, evidentemente, pero la serie no gira exclusivamente alrededor de sus poderes o de su condición de Green Lanterns.
De hecho, durante buena parte del episodio podría parecer que estamos viendo otra cosa completamente diferente. Y creo que esa decisión puede terminar jugando a favor de la serie si consigue mantener el equilibrio.
Porque una de las cosas que más me interesan ahora mismo es precisamente descubrir cómo va a conectar todo esto con el universo de Green Lantern. La serie parece querer construir primero su propio mundo para después ir ampliándolo, y personalmente prefiero eso a que nos arrojen encima toda la mitología desde el primer minuto.
El problema: todavía no sé cuál es el tono
Ahora bien, esa mezcla de elementos también puede convertirse en uno de los principales problemas de Linternas. Hay momentos en los que la serie parece querer ser un thriller bastante serio, otros en los que se acerca más al drama de personajes y después aparecen pinceladas de comedia o de ciencia ficción que cambian completamente la sensación de la escena.
Incluso la propia historia parece moverse entre diferentes terrenos. Tenemos una investigación, tenemos conflictos personales, tenemos personajes que parecen estar relacionados con diferentes negocios y estructuras de poder y, evidentemente, tenemos el componente fantástico que implica introducir a los Green Lanterns en todo esto. Todavía no sé cómo quiere unir todas esas piezas la serie.
Quizá sea demasiado pronto para pedirle que lo haga. Al fin y al cabo, estamos hablando únicamente del primer episodio y la historia necesita tiempo para desarrollarse. Pero sí creo que esta indefinición puede generar cierta división entre los espectadores. Habrá quien disfrute precisamente de no saber hacia dónde va la historia y quien termine el episodio preguntándose qué demonios acaba de ver.
Yo estoy bastante más cerca del primer grupo, aunque entiendo perfectamente el segundo. Porque, sinceramente, sigo sin saber qué tipo de serie estoy viendo. Y, por ahora, me parece una sensación bastante estimulante.
Kelly Macdonald es mi gran descubrimiento
Si hay una actriz que me ha ganado durante este primer episodio es Kelly Macdonald. Su personaje, la sheriff Kerry Kane, me ha parecido uno de los elementos más interesantes de la serie y, sobre todo, uno de esos personajes que consiguen despertar curiosidad sin necesidad de que el guion nos explique inmediatamente todos sus secretos.

Hay algo en ella que me interesa y quiero saber hacia dónde va a llevar la serie a este personaje. Su posición dentro de la historia, su relación con el resto de personajes y todo lo que parece saber hacen que cada vez que aparece en pantalla tenga la sensación de que puede estar pasando algo más de lo que estamos viendo. Y eso es precisamente lo que espero de una buena presentación de personajes en un primer episodio: que no me lo cuenten todo, pero que me den motivos para querer descubrirlo.
Kelly Macdonald lo consigue.
Además, hay otro nombre que me mantiene especialmente interesado en continuar con la serie: Laura Linney. Todavía tendremos que esperar para verla aparecer, pero sabiendo que forma parte del reparto, tengo bastante curiosidad por descubrir qué papel va a desempeñar en toda esta historia. A estas alturas, Kelly Macdonald y Laura Linney son probablemente dos de los principales motivos que tengo para querer continuar viendo Linternas.
Kyle Chandler y un Hal Jordan que me resulta familiar
Kyle Chandler también me ha funcionado bastante bien como Hal Jordan, aunque aquí hay una cuestión que me resulta especialmente curiosa debido a mi desconocimiento del personaje. Como decía antes, mi referencia más cercana a Green Lantern sigue siendo la película de Ryan Reynolds, así que inevitablemente hay determinados aspectos de este Hal Jordan que me recuerdan a aquella versión.

No estoy diciendo que las dos interpretaciones sean iguales ni que Linternas tenga absolutamente nada que ver con aquella película. Simplemente encuentro en el personaje de Chandler ese sentido del humor, esa actitud ligeramente chulesca y esa forma de tomarse determinadas situaciones que también recuerdo en la versión de Reynolds.
En este caso, además, creo que funciona porque ayuda a que Hal Jordan no sea simplemente el típico personaje serio que aparece para resolver el misterio. Hay cierta ligereza en su personalidad que puede resultar interesante cuando se enfrente a John Stewart y a todo lo que la serie parece querer construir alrededor de ambos.
Precisamente la relación entre Hal y John es otra de las cosas que más curiosidad me generan de cara a los próximos episodios. La serie tiene aquí una oportunidad interesante para construir una relación entre dos personajes con experiencias y personalidades diferentes, y creo que puede convertirse en uno de los motores de la temporada.
Un primer episodio que cumple su función
Al final, creo que Linternas ha conseguido algo bastante importante: hacer que quiera ver el segundo episodio.
No he terminado este primer capítulo pensando que estamos ante una obra maestra ni creo que, con un único episodio, podamos saber todavía si la serie va a estar a la altura de las expectativas que se han generado alrededor de ella. Tampoco tengo claro que las comparaciones con Seven o True Detective tengan demasiado sentido, al menos después de lo que he visto hasta ahora.
Pero sí me he encontrado con una serie visualmente cuidada, con una presentación de personajes que me ha resultado interesante y, sobre todo, con suficientes preguntas como para que quiera continuar. Y eso, tratándose de un primer episodio, me parece bastante más importante que salir de aquí con todas las respuestas.

Mi principal duda sigue siendo el tono. No sé si Linternas va a encontrar una identidad clara a medida que avance la temporada o si esta mezcla de géneros y estilos terminará jugando en su contra. Puede convertirse en una de las grandes virtudes de la serie o en aquello que termine haciéndola demasiado irregular.
Por ahora, prefiero darle un voto de confianza.
He llegado sin esperar prácticamente nada y me he encontrado con un primer episodio que, aunque todavía no me permite saber qué clase de serie voy a tener delante durante las próximas semanas, sí ha conseguido despertar mi curiosidad. Quiero saber qué está pasando, quiero descubrir hacia dónde va la investigación y quiero ver cómo evolucionan Hal Jordan, John Stewart y, especialmente, Kerry Kane.
Así que sí, de momento considero que Linternas tiene un buen primer episodio. No sé si será una gran serie de Green Lantern, ni siquiera sé si estamos ante una serie de Green Lantern al uso. Lo que sí sé es que, después de verlo, tengo ganas de volver la semana que viene.
Y quizá esa sea la mejor primera impresión que podía tener de una serie de la que, hasta hace unas horas, no esperaba absolutamente nada.

